Aguas de Barbastro con motivo de la celebración de su centenario, convocó, entre otros actos, un concurso nacional de pintura que tiene intención de celebrar con carácter bianual. A raíz de este, la sociedad decidió crear un fondo o patrimonio artístico, motivo por el que en 2004 adquirió esta composición romántica de carácter histórico. Aguas de Barbastro entendía que este cuadro, por el que también se interesaban otras instituciones, colecciones y museos debía estar en Barbastro por lo que representa, un acontecimiento importante en la historia de la ciudad.
